INSTITUTO BLASCO

HERIDAS PROFUNDAS DE SER HUMANO

Una herida profunda es una condensación de sufrimiento no resuelto en las diferentes experiencias de vida de un ser humano en la tierra.

Una herida profunda no es cualquier acontecimiento traumático, es un acontecimiento tal que ejerce un impacto muy grande en el núcleo de la conciencia y sus efectos son demoledores e indelebles en la vida de la persona.

Una herida profunda  pasa por varias fases, desde esa etapa donde no hay escapatoria posible y aparece un encadenamiento de sucesos en los que aflora constantemente el acontecimiento traumático, y que la persona no entiende, y lo achaca a que la vida no le da tregua, culpabilizando de ello a todo lo externo; hasta pasar por etapas de aletargamiento y de acomodación, donde  se vive más de forma rutinaria y sin grandes experiencias traumáticas; para llegar de este modo a una etapa en la que es capaz de ver que su realidad es su propia persona y todo lo que le hace sufrir tanto, está en su interior.

Llegando esta comprensión a través de un acontecimiento traumático que lleva directamente a la persona a valorar el presente y a tomar conciencia de lo que le pasa.

TIPOS DE HERIDAS PROFUNDAS

Posiblemente exista una clasificación más exhaustiva, pero nuestra idea en el Instituto Blasco, no es la de agrupar en número donde nos podemos perder y confundir, sino agrupar en situaciones más dominantes y significativas que agrupan a la mayoría de la humanidad.

En todas ellas, existe alguna carencia de Amor, nuestras heridas profundas, ocurren por desamor, son heridas afectivas. Un ser humano no puede vivir ni sostenerse sin afecto.

 

¿Y cuál es la raíz de todo lo que me pasa? ¿Cuál es la raíz de mi herida profunda, y que es diferente a otros acontecimientos que me han afectado en la vida, pero no son tan profundos?

HERIDA PROFUNDA POR ABANDONO . FALTA DE AMOR A UNO MISMO.

Miedos predominantes.

  • A perderse en la vida.
  • A la soledad afectiva.
  • A la pobreza integral/ a no tener/ a no saber /a no poder.
  • A la locura / a la obsesión.
  • A lo desconocido.
  • A perder el control.

En su inconsciente.

  • Sentimiento de desvalorización hacia sí mismo.
  • Les cuesta quererse.
  • Falta de conexiones, uniones y vínculos afectivos naturales y saludables.
  • No conocen el intercambio afectivo básico.
  • No se sienten queridos ni protegidos.
  • Son supervivientes del desamor, de la soledad afectiva y de la falta de modelos afectivos sanos.
  • Emerge en ambientes humanos.
  • Donde no recibe cuidados afectivos básicos.
  • En familias severas y distantes donde no existe el afecto.
  • En entornos educativos severos.
  • En entornos donde falta la protección afectiva en los que se pueden dar abusos en todos los aspectos.

Consecuencias.

  • Tendencia al abandono de sí mismo.
  • Tendencia a un gran vacío interior.
  • Falta de confianza en sí mismo.
  • Dificultad para sostener su presencia y confianza en salir adelante por sí mismos.
  • Suelen caer con frecuencia en situaciones de injusticia, comportamientos suicidas o autodestructivos.
  • Desconexión con su propio cuerpo lo que les lleva a somatizar lo que les pasa requiriendo y reclamando mucha atención. O a veces, se desatienden por falta de atención.
  • Viven disociados del cuerpo y tienen dificultad para encajar en el mundo y desvían su atención al mundo mental que sobrecargan tanto que les cuesta aplicarlo al mundo físico, les cuesta encauzar su gran actividad mental y a veces les asusta.
  • Están continuamente alimentando inconscientemente la desprotección y el circuito de sufrimiento, la preocupación y la obsesión.
  • Terminan teniendo gran desmotivación y desaliento al ver que sus acciones no se implantan en la vida.
  • Desvalorización de sí mismo.

HERIDA PROFUNDA POR RECHAZO . FALTA DE AMOR CON LOS DEMÁS Y CON EL MUNDO.

Miedos predominantes.

  • Miedo a la falta de pertenencia. A la exclusión.
  • Miedo a la traición.
  • Miedo a la crítica.
  • Miedo a no ser suficientemente válido.
  • Miedo a no despertar interés.
  • Miedo a destacar.
  • En su inconsciente:

Herida en la expresión de su identidad.

  • Está dañado el núcleo de la valoración y la autoestima, lo que provoca inseguridad, como resultado de la traición, la degradación, la humillación, el rechazo social o afectivo vivido en el pasado.
  • Hay un trastorno emocional de represión.
  • Inseguridad hacia su propia valía que le dificultará integrarse y ser aceptado en grupos de pertenencia.
  • Siente que en el mundo no hay sitio para él.
  • Falta de diferenciación positiva respecto a sus semejantes lo que refuerza su rechazo.
  • Las traiciones experimentadas han minado la confianza en los otros.
  • No le gusta destacar, no se atreve a…por pensar que no está a la altura.
  • Muy susceptible a la opinión ajena.
  • Tiende a aislarse socialmente.
  • Resentimiento social.
  • Tiene que superar muchas dificultades para adaptarse a la vida y puede llegar a convertirse en su propio enemigo…pautas antisociales, trastornos alimenticios, malos hábitos de vida, relaciones destructivas que acaban justificando su aislamiento.
  • La persona sufre rechazo no porque no tenga valías, sino por ser diferente y poder suponer una amenaza para el entorno dominante.

Emerge en ambientes humanos.

  • Contextos donde hay que superar algún rasgo físico, intelectual, familiar… que diferencia de los demás. La persona lo vive como un obstáculo dificultándole la adaptación al medio.

Consecuencias.

  • Falta de seguridad.
  • Desvalorización respecto a sus semejantes.
  • Necesita ser aceptado y reconocido.
  • Tiende a compararse y siempre negativamente. Tiende a ver sólo sus defectos.
  • Es desconfiado.
  • Cualquiera vale más que él y es mejor que él.
  • Trastorno emocional por represión.
  • Se bloquea su capacidad de respuesta afectiva ante cualquier conflicto, lo que añade un concepto de timidez como mecanismo de defensa que lo hace parecer frio, distante y egoísta.
  • Torpeza al lidiar con sus propias emociones. Inmadurez emocional. Dificulta las relaciones afectivas y la capacidad para recibir afecto y dejarse ayudar.

HERIDA PROFUNDA POR DESAJUSTES CON LA AUTORIDAD.

Miedos predominantes.

  • Miedo a la violencia.
  • Miedo al sometimiento.
  • Miedo a la libertad.
  • Miedo al fracaso.
  • Miedo a sentir.

En su inconsciente.

  • Manifestaciones ambivalentes de violencia, de sometimiento y victimismo.
  • Polaridades de víctima y maltratador/ Invasor e invadido/ Represor y reprimido.
  • Gran tensión de opuestos. Gran tensión interna.
  • Profundo déficit de poder personal., de afirmación de sí mismo, de coraje.
  • Sentimiento de abusos hacia él y de él hacia otros.

Emerge en ambientes humanos.

  • Con elevados niveles de violencia física, emocional, psicológica.
  • Ambientes con elevada exigencia por parte de uno o los dos progenitores.
  • Entornos de poder no asimilados adecuadamente.

Consecuencias.

  • Profunda inseguridad no por falta de valoración, sino por la gran tensión interna.
  • Temor a fracasar que le hace reprimir la puesta en marcha de sus proyectos.
  • Se exigen muchísimo, se fustigan sin descanso.
  • Falta de capacidad para valorar y disfrutar lo adquirido. Nada es suficiente y siempre quieren más.
  • No ha podido configurar internamente los parámetros saludables del ejercicio del poder, de la toma de decisiones y del liderazgo de su propia vida y en relación con los demás.
  • Dificultad para comprometerse.
  • No ha podido integrar en su vida el “yo puedo”.
  • Pueden dispersarse en muchos frentes a la vez, sin dar continuidad a sus proyectos y concluirlos.
  • Necesidad de control desde el miedo y la inseguridad.
  • Rigidez e inflexibilidad desde el miedo y la inseguridad.
  • Tienen problemas de territorialidad…o invaden o son invadidos por los demás. Tienen problemas con los límites.
  • Viven muy a la defensiva y siempre viven como si hubiera una amenaza continua,  por un exceso de control.
  • A veces se debaten entre la temeridad y la cobardía.
  • No logran administrar adecuadamente la energía vital para encarar los procesos de la vida, ir detrás de lo que quiere, protegerse, o reclamar sus derechos, hacerse valer, encontrar espacios de tregua, continuar hasta concluir.
  • Todo este gasto de energía le lleva a una gran desvitalización.
  • Se tiende a la evitación del enfrentamiento y de la violencia a cualquier precio como pautas de comportamiento adaptativo.
  • Se impone exigencias extremas para paliar la culpabilidad y el compromiso.
  • Buscan la paz, pero con una profunda represión de su propia ira no aceptada ni resuelta que junto a la falta de decisiones y a la evitación del enfrentamiento puede llevar al aislamiento social, la marginación para escapar de toda confrontación social, así como actos de cobardía, militancia en grupos minoritarios que exaltan el ejercicio del autoritarismo.
  • Hay un gran temor al fracaso que condensa toda la energía de la acción reprimida, y planea continuamente en sus vidas y con él la frustración y la falta de coraje para ir en una dirección.
  • Puede ser que, al evitar la confrontación, desarrollen una complacencia por miedo a despertar la violencia en la figura de la autoridad y en sus extremos más severos está el sometimiento y el victimismo.